Sinceramente ha sido mi primera y hasta ahora única experiencia el haber participado en un certamen de fotografía. Canon fue el patrocinador y fue organizado por la comunidad de bodas MYWED. Grandes fotógrafos mundialmente conocidos ocupaban el jurado, algunos de Fearless … todos famosos aunque yo todavía no los conocía. No soy muy amiga de moverme en las redes, tengo la sensación de que el mundo es demasiado esclavo de internet.

Habían dos premios: uno del jurado y otro de los votos de todos los fotógrafos profesionales que participaron en dicho certamen.
Un colega alemán me empujó a participar.

Pensé: „¡ anda!, ¿porqué no? , ¡a ver que opinan tus colegas en el mundo de tu trabajo!“.Me imaginaba que el concepto de un jurado está muy pre-diseñado y que quizás ni toman nota de ti. Fue para mi más interesante el juicio de aquellos grandes fotógrafos, es decir colegas, que participaron, porque no eran solamente nueve, sino cientos. En total fueron casi 4000 al final del certamen.

¡Qué sorpresa más grande me llevé al ocupar el segundo lugar de este certamen mundial con el segundo premio (votos de los fotógrafos profesionales que participaron)!. Pues si, he podido disfrutar una gran alegría y mucho entusiasmo, sobre todo por conocer colegas buenísimos de todos los lugares del mundo. A algunos conozco ahora personalmente como Pedro Cabrera, Frank Ulmer, y a través de Internet he intercambiado cosas con Alessandro Ghedina y muchos otros más. Realmente debo decir que he enriquecido mucho mis trabajos y solamente por eso ya ha valido la pena participar.

No obstante sigo mirando todo aquello con cierta distancia. Muchas plataformas de este tipo cobran cuotas anuales significantes y la participación en los certámenes sustrae tanto tiempo que por ahora prefiero invertir este tiempo valioso en mi vida humana, real y privada.
Y es más, nacen cada vez más plataformas locales con el mismo concepto intentando cazar a fotógrafos premiándolos sin sentido en busca de lucro para que entren en su portal pagando aquellas cuotas que para mí es agua llevado al mar. Con lo cual, los premios de un fotógrafo no dicen nada si no os gustan sus fotos.

Me gustaría citar al gran fotógrafo Pedro Cabrera que decía en su taller en el que participé (2017), que por la red hay muchos fotógrafos grandes que igualan o superan muchos ganadores de premios, pero se mueven tan poco por la red (a los que pertenezco yo, según el) y no participan en los certámenes, que son poco conocidos solo por ello.

Yo recomiendo a cada pareja que busque su fotógrafo/a para su gran día que sea cuyo trabajo os atraiga mucho, cuyo estilo os encante y que como persona conectéis… independiente de sus premios, o que por lo menos miréis si esas fotos de verdad os gustan. Esto por supuesto tendrá su precio, pero al mismo tiempo tendrá un valor tan grande para vuestros recuerdos en un futuro que se aplica la paradoja que al final… „no tiene precio“. 😀

Por ahora estoy coqueteando con Fearless, porque me parece una de las pocas plataformas serias. Son muy activos con sus conferencias y encuentros para que florezca la fotografía de bodas con todo esplendor. Además la experiencia con MyWed ha sido realmente muy bonita (aunque ahora mismo está más que dormido, se ha quedado en que mantendré mis fotos como amplificador de portfolio allí) . Pero eso, me cuesta moverme demasiado por la red y por ahora hay suficientes clientes que me encuentran 😉 quizás un día me encontréis por Fearless también , pero por ahora me encontraréis aquí, en Mallorca 😉