Se dice que una boda refleja la personalidad de toda la familia y sus invitados. Esta boda tan dulce reflejaba con mucha ternura el lazo de dos continentes. Laura alemana y David de Norte-ámerica, se casaron a mitad de camino del planeta, en Mallorca. Bajo el cielo libre en la preciosa Finca Can Duvai, juntaron los lazos de ambas familias. El espíritu de este casamiento fue informal, ligero y alegre. La ceremonia fue en dos idiomas: inglés y alemán.Y como esto no bastaba, el oficiante sacó su guitarra y empezó a tocar y a cantar. Fue maravilloso. Durante nuestra sesión de novios, los dos  flotaban, estando totalmente en su propio mundo… Me ha encantado y creo que se puede apreciar en las imágenes que están cargadas por su amor. En la familia de David son todos fotógrafos, fue una agradable sorpresa poder compartir una pasión en común y me sentía más privilegiada todavía que me eligieran a mi para acompañarles en su boda en su isla favorita. Gracias Laura y David por este fabuloso día y os deseo lo mejor de lo mejor para vuestra futura vida.