Mi temporada de bodas comenzó este año con Shirin y Henning. No podría haber sido más bonito. Antes pudimos conocernos a través de Skype y yo estaba expectante por conocer a esta pareja de guapos.

Cuando llegué a la finca Son Floriana en Cala Bona, quise entrar discretamente a la preciosa casa principal para encontrar a la pareja y saludarles. Como fotógrafa de bodas, es muy importante para mi adaptarme a la atmósfera y al ambiente con los que me encuentro…eso quiere decir que: primero mirar cuidadosamente y palpar 🙂

Shirin y Henning sin embargo ya se acercaban sonrientes a medio camino como si fueran un pequeño comité de bienvenida. Esto me ha conmovido e inmediatamente hubo buen feeling.

Mientras hacía la primeras fotos de Henning, él cogió inmediatamente la cajita con las alianzas y con una sonrisa de felicidad me contó su historia: “para encontrar el anillo perfecto, me tuve que esforzar mucho. En una maravillosa tarde de verano, antes de hacerle la proposición me puse muy nervioso… y esa misma noche ya estábamos eligiendo las aliazas, tan contentos estábamos con la idea!:-) „

También me habló de lo especial que era realizar la ceremonia con una pareja de párrocos que desde hace años pertenecen al círculo cercano de la familia. Ambos viajaron expresamente de Alemania a Mallorca para casarlos en su isla favorita.

Shirin, como toda novia, se puso muy nerviosa… y también esto tiene su encanto:-) La expectación de Henning no se puede describir, y Shirin nos contó más adelante que le encanta dejarse contagiar por esa ilusión.

Yo diría incluso que si hay algo que caracteriza a ambos es la alegría y el entusiasmo como una expresión auténtica de la alegría de vivir. Fue contagioso, y así, al día siguiente en mi otro reportaje de boda, todavía llevaba conmigo esa alegría.

Fue una experiencia maravillosa con vosotros Shirin y Henning … mantened siempre esa alegría y felicidad!! Os deseamos todo lo mejor para vuestro futuro juntos.