Junio, Mallorca, 35 ºC, cielo azul y sol, una enorme y finca rústica española en pleno verde y la familia más maravillosa del mundo: esto es lo que Kira y Stefan pudieron disfrutar con plenitud en su gran día.

Además…Stefan tenía preparada una pequeña escapada: se pasó toda la mañana recorriendo las carreteras serpenteantes de la cadena montañosa de la tramuntana con su Harley. Por supuesto por la tarde, ambos deseaban tener algunas fotos con la elegante moto.

En esta boda comenzamos más temprano con el Getting Ready, es decir, la preparación de la novia y del novio, sencillamente porque encajaba mejor en el plan. Así, pudimos disfrutar de la vivacidad y alegría de esta simpática familia desde el principo. Todos estaban implicados con la decoración. Cada uno tenía una tarea: se doblaba, jugaba y decoraba con risas y picardía. La alegría por la fiesta inminente era imparable.

Fue un día maravilloso. Mi asistente y yo fuimos acogidos como si formásemos parte del grupo. En especial me han llegado al corazón los padres de ambos.

Todavía me emociono y sonrío cuando recuerdo la promesa de matrimonio de Stefan. Fue única!

Muchas, muchas gracias, queridos. Os deseo felicidad eterna y una vida llena de salud!